
Desconozco si el robo de musas estará penado por ley, pero si es así, me jugaré el pellejo. Ya sé que Woody tiene contactos y dinero suficiente para hundirme en la más absoluta de las miserias. Pero un sólo segundo de poder contemplarla desde mi ventana, valdrá todas las consecuencias penales posteriores. Si la belleza tuviera cara, sin duda sería de Bombay...