
Aunque haya otras partes más obvias en el cuerpo de una mujer, la verdad es que existen rincones alternativos que despiertan muy mucho la imaginación dEsoRdeNada. Y una de ellas, es el cuello. Será por su aparente discreción; porqué sugiere a susurros, y no con los berridos de otras partes de la anatomía femenina; o quizás, en el fondo, no sea más que el instinto y la fascinación que me despiertan determinados personajes de supuesta ficción. Y es que estoy convencido que en algún momento de la historia de la humanidad, yo debí nacer en algún rincón remoto de Transilvania...