
Relax, anhelado relax. Todo el año huyendo de marrones, y en verano buscamos ese color como lagartijas al sol. Y nos dejamos de puñetas, nos quitamos las caretas, y enseñamos lo que rima. Porqué no hay mayor placer que el de mostrarse al mundo con la guinda del descaro que intentan robarnos cada día los hombres-ceniza...