dilluns, 4 d’octubre de 2010

Musas anónimas 61 y 62




En la comunicación interpersonal, la intención del emisor puede diferir mucho de la percepción que quiera darle el receptor. Y las percepciones entre distintos receptores pueden ser diametralmente opuestas. Y no sé ni la intención que tuvo en su día el fotógrafo, ni la que tendréis el resto al ver esta imagen. Pero a mí me parece maravillosa. Por pura estética. Por lo que desprende. Y por cuestiones más obviamente anatómicas. Y cada cerebro que le dé el grado de perversidad que prefiera...






2 comentaris:

Nhereyda ha dit...

A mi... me resulta deliciosa...

dEsoRdeN ha dit...

Compartiríamos la delicia, Nhereyda...

bienvenida