dissabte, 26 de desembre de 2009

Ex-becaria Scarlett




Tentaciones satinadas. Belleza extrema genera deseo de obsesión creciente. No me canso de mirarla. La mirada es sustituta conformista del tacto. Y del sabor. Y del olor. Y del gusto. Qué gusto sería. Dulce, sin duda, porqué lo es. Y mordería esos labios. Y si la hiciera sangrar, me bebería su sangre para hacerla parte de mí. Aceptaría el reto de esa mirada imponente, y jugaría a fundirla antes de que ella me fundiera a mí. Pura supervivencia. Sexual, y emocional. Y le absorbería esa energía juvenil para contagiármela, en un ritual vampírico de anhelo de juventud eterna. Y cubriría con ella el vacío de una adolescencia gruyere, y el posterior puzzle sin la mitad de las piezas. Quizás sería capaz de plantearme acabar con el nomadismo sentimental al que me he acostumbrado. Toda energía no se destruye, sino que se regenera, y el amor y el deseo también son energía. Pero ahora la belleza tiene nombre propio, y me lo guardo para mí.




2ª Alternativa musical:





3ª Alternativa musical:



Y paro, porqué podría estar colgando canciones toda la noche...