dimecres, 30 de desembre de 2009

Musa anónima 3





A veces uno tiene la sensación de haber perdido un tren, y acaba preguntándose si era el último. Y normalmente siempre vuelve a pasar otro. Y otro. Y otro más. Pero en ese preciso instante, es imposible sentir más allá del miedo que te paraliza el cuerpo, y que te impide disfrutar de la bocanada de aire fresco golpeándote la cara...





3 comentaris:

Caótica ha dit...

la vida es una estación de tren

dEsoRdeN ha dit...

Y la mitad del pasaje no ha pagado billete, y los trenes funcionan como las cercanías en mi tierra...

Nalda ha dit...

Y hay paradas que desaparecen para siempre y se convierten en fantasmas de lo que pudo haber sido.

Muak